A Medida de Dos · Hecho a mano en Canarias

Así nace una baraja A Medida de Dos

De vuestra historia a nuestras manos

Somos Selene y Cintia, dos madres que hemos hecho un pequeño hueco en casa para sacar adelante A Medida de Dos.

Este proyecto va creciendo entre nuestra vida familiar y las horas que dedicamos a crear. En ese espacio caben el ordenador, las hojas de cartas, las herramientas y las ganas de construir algo nuestro.

Vosotros nos confiáis una parte de vuestra historia. Nosotras la convertimos en una baraja que preparamos a mano, en Canarias.

Os enseñamos cómo lo hacemos y quiénes estamos detrás de cada pedido.

Dos casas, un proyecto compartido

Somos Selene y Cintia. Cada una ha hecho un hueco en su casa para trabajar en A Medida de Dos. Son espacios que conviven con nuestra vida familiar y desde los que vamos construyendo este proyecto juntas.

Portátil con la plantilla de las cartas en el espacio de trabajo de Selene, con alfombrilla rosa y una taza de café.
El rincón de Selene · Aquí preparamos el contenido en pantalla
Rincón de trabajo de Cintia en casa, con escritorio blanco, portátil y detalles en color vino junto a la cama.
El rincón de Cintia · Un espacio de trabajo dentro de casa

Entre pantallas, papel y herramientas, estos pequeños rincones forman parte de cada pedido que preparamos.

Todo empieza con vosotros

Antes de crear, os leemos

El primer paso ocurre lejos de la guillotina y la plastificadora: empieza con lo que nos contáis en vuestro cuestionario.

Vuestros recuerdos, las anécdotas que todavía os hacen reír y vuestra manera de disfrutar juntos nos ayudan a preparar el contenido. También elegís el tipo de baraja y nos indicáis vuestras preferencias y límites.

Como madres, sabemos que encontrar un rato en pareja puede requerir hacerse un hueco entre muchas otras cosas. Por eso nos importa saber cómo os apetece vivir ese momento: con risas, con romanticismo, recuperando la complicidad o explorando vuestra intimidad.

Vuestra historia nos da el punto de partida.

Preparamos las cartas en pantalla

Un pequeño espacio para dar forma a vuestra historia

En ese rincón de casa, delante del ordenador, empezamos a transformar vuestras respuestas en preguntas, retos y propuestas.

Seleccionamos y adaptamos el contenido, cuidamos el tono y la intensidad e incorporamos los detalles personales que nos habéis contado. Las preferencias y los límites del cuestionario nos acompañan durante todo este trabajo.

Después colocamos los textos en la plantilla y revisamos los nombres, la ortografía y la lectura de las cartas. Hay una parte del proceso que apenas se ve en una fotografía: leer, volver atrás, ajustar una frase y comprobar que tiene sentido para vosotros.

El espacio es pequeño. Aquí vamos dando forma al proyecto y a cada nueva baraja.

Imprimimos y plastificamos las cartas

Del diseño al papel

Cuando los textos y el diseño están preparados, encendemos la impresora. Ver salir las hojas es empezar a reconocer, sobre la mesa, la baraja que hasta entonces teníamos en pantalla.

Primero imprimimos las cartas. Después colocamos las hojas en las fundas de plastificar y las pasamos por la máquina para proteger su superficie durante el uso.

En nuestro espacio de casa vamos pasando de una herramienta a otra. Cada hoja necesita estos pasos antes de convertirse en cartas individuales.

Impresora doméstica con una hoja de cartas de la baraja de demostración Clara y Daniel.
Primero, la impresiónLas cartas se imprimen distribuidas en una hoja.
Hoja de cartas dentro de una funda transparente en una plastificadora doméstica blanca y azul.
Después, el plastificadoLa hoja de cartas pasa por la máquina dentro de una funda de plastificar.

Cortamos las cartas

La parte que pasa por nuestras manos

Con las hojas plastificadas, llega el momento de la guillotina. Colocamos y sujetamos cada hoja para ir separando las cartas, como podéis ver en esta fotografía del proceso.

Después trabajamos las esquinas para darles su acabado redondeado. El corte y el redondeado son tareas distintas: ambas forman parte del tiempo que dedicamos a preparar vuestra baraja.

Aquí el trabajo se vuelve muy tangible: las hojas dejan de ocupar la mesa y empezamos a reunir las cartas que acabarán dentro de vuestra caja.

Hacerlas en casa significa haber reservado también un lugar para todo esto: cortar, revisar y seguir preparando cada pedido con atención.

Fotografía real de una mano sujetando una hoja de cartas durante el corte con guillotina.
Corte de las hojas plastificadas con guillotina

La caja también es vuestra

También la preparamos a mano

La caja tiene su propio proceso. Imprimimos el diseño personalizado sobre el material kraft, cortamos la plantilla, marcamos los pliegues y montamos sus piezas.

Es otra de las tareas que hacemos en nuestro espacio de trabajo. Una plantilla plana se convierte, poco a poco, en la caja que guardará vuestra baraja.

En la tapa interior va la dedicatoria del pedido: unas palabras que forman parte de la presentación y que encontraréis al abrirla.

Aquí os mostramos el resultado terminado con la baraja de demostración de Clara y Daniel. El montaje sucede antes de esta imagen; la caja abierta permite ver cómo quedan reunidas las cartas y su presentación.

Caja kraft abierta junto a las cartas rosas de la baraja de demostración Clara y Daniel.
Detalle de la caja kraft terminada

Revisamos el acabado

Mirar de cerca antes de cerrar

Una carta entre las manos nos permite mirar su acabado de cerca: el corte, las esquinas y el plastificado. Es la parte de la revisión que acompaña a esta imagen.

El pedido necesita además otras comprobaciones. Revisamos los nombres y los textos, contamos las cartas y comprobamos las instrucciones y la caja para que el conjunto esté completo y correctamente presentado.

Sabemos que puede ser un regalo, una sorpresa o un rato que lleváis tiempo queriendo reservaros. Antes de cerrar la caja, nos toca comprobar el trabajo que hemos preparado para vosotros.

Manos comprobando el acabado de una carta de la baraja de demostración Clara y Daniel.
El cuidado del acabado

De nuestras manos a las vuestras

Detrás de A Medida de Dos estamos nosotras: Selene y Cintia. Somos dos madres, trabajamos desde casa y estamos haciendo sitio en nuestras vidas para sacar este proyecto adelante.

Ese pequeño hueco es nuestro lugar de trabajo. Aquí preparamos los contenidos, imprimimos, plastificamos, cortamos y montamos las cajas. Aquí también vamos aprendiendo a construir un negocio juntas.

Queremos enseñaros esa parte del proyecto porque forma parte de lo que recibís: un producto personalizado que ha pasado por nuestras manos, desde la primera lectura del cuestionario hasta la última revisión.

Gracias por acercaros a conocer cómo trabajamos y por dar un lugar a A Medida de Dos en vuestra historia.

Nosotras preparamos la baraja. El momento de disfrutarla es vuestro.

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